domingo, 5 de octubre de 2008





Evidentemente no nos alcanza con el destino, que nos arriesgamos todo el tiempo.

Se nos dio naturalmente la posibilidada de donar sangre, aunque aveces elijamos inyectarnos.
Podemos enfermarnos; flajelarnos hasta ver gotas, mas que gotas.
Podemos curarnos, tomar pastillas para sentirnos bien (incluida la pastilla de la felicidad) y morir intoxicados.
Podemos amarnos y tomar levonorgestrel.
Podemos engordar, adelgazar, morir internados de anorexia, bulimia o de obesidad.
Podemos hacer tiro al blanco, cazar; matar.
Podemos caminar; correr; saltar; volar; caer muy bajo.
Podemos ser analfabetos, escribir, redactar, deleitar.
Podemos oir; escuchar; mirar; ver.
Podemos necesitar, dejar pasar, morir.
Podemos conocer; ver; querer; intentar; perder.
Podemos aprender; frustrarnos.
Podemos descansar; dormir; soñar; velar.
Podemos amarnos; equivocarnos; lastimar; olvidar; perdonar.

Ese es el problema, se nos dio la posibiliadad de elegir y actuar, sin enseñarnos previamente como hacerlo.